Historia

HISTORIA

La breve pero intensa historia de NCA está hecha de dedicación, entrega, sacrificio, idoneidad, profesionalismo, vocación y confianza en el país. El patrimonio recibido al asumir la concesión en 1992 nos obligó a una apuesta difícil. El desafío era poner de nuevo en marcha una de las más antiguas y prestigiosas líneas ferroviarias del país. Así comenzó la planificación para recuperar el protagonismo histórico del sistema, con la convicción de que era posible consolidar una nueva empresa.

CRONOLOGÍA

En 1989, la sanción de la Ley Nº 23.696 concluía un ciclo histórico en la Argentina dando paso a otro con la privatización de una serie de actividades económicas y productivas. En el mismo año, a través del Decreto Nº 666/89, se fijaba la norma específica para las actividades ferroviarias.

Fue asimismo en 1989 cuando Aceitera General Deheza decidió estudiar la factibilidad de encarar, en asociación con otras empresas, la explotación del transporte ferroviario de cargas. El análisis de prefactibilidad hizo posible, en agosto de 1990, la formulación al Ministerio de Obras y Servicios Públicos de una propuesta para la obtención de la concesión de la Línea General Mitre de Ferrocarriles Argentinos, iniciándose asimismo las acciones para la formación de la sociedad concesionaria y la participación financiera de la Corporación Financiera Internacional (CFI).

Al mismo tiempo se comenzó la selección del operador ferroviario en Estados Unidos, mientras se preparaba el plan de negocios del emprendimiento. La aludida selección implicó la búsqueda y cotejo de distintas alternativas de ferrocarril que por características técnicas, operativas, de gestión y cultura empresaria, se adaptara mejor a las especiales particularidades del cambio estructural que, en ese momento, se estaba produciendo en la Argentina.

Como resultado de la misma se firmó un acuerdo con un grupo de compañías norteamericanas integrado por las firmas Montana Rail Link Inc., Anacostia & Pacific Company Inc. y RBC & Associates Inc. Un mes antes, en diciembre de 1990, el gobierno nacional concretaba el llamado a licitación pública nacional e internacional para la explotación comercial del transporte de cargas de la Línea General Mitre.

El consorcio que obtuvo en abril de 1992 la adjudicación de la línea mencionada se integró con las empresas Aceitera General Deheza, Banco Francés del Río de la Plata, Asociación de Cooperativas Argentinas y Román Marítima.

La necesidad de dotar al ferrocarril con nueva tecnología determinó la adquisición inicial de sistemas de comunicaciones, señalamiento, administración de vagones y de telemedidores de cola para los trenes; el desarrollo de un puesto de control con el equipamiento necesario para asegurar la circulación ferroviaria y la instalación de un sistema de radio tren-tierra con 50 bases de comunicación para abarcar toda la red operativa. Asimismo, se concretó la remodelación y puesta en marcha de los talleres de Villa Diego y Tiro Federal, en la ciudad de Rosario, con la incorporación de nuevos equipos y maquinarias.

La Integración de la CFI a la empresa, no sólo como prestamista sino también como accionista, permitió garantizar el financiamiento de las importantes inversiones a realizar.

Con la concentración en la ciudad de Rosario de las actividades operativas y administrativas de NCA y el traspaso efectuado por Ferrocarriles Argentinos en 1992, se iniciaba un fructífero ciclo de desarrollo y crecimiento. Decreto de renegociación

EVOLUCIÓN

La evolución alcanzada en los primeros 17 años de actividad de NCA puede comprenderse considerando los siguientes parámetros comparativos entre 1992 y el 2009: Locomotoras de ruta 1992: 23 locomotoras en servicio 2009: 71 locomotoras hacen al total del parque, con una disponibilidad diaria de 63 locomotoras a cabeza de tren

Vagones 1992: De los 5.354 vagones, se recibieron 5.217 y de estos últimos sólo 1.715 (33%) estaban aptos para ser utilizados Año 2009: Podemos decir que actualmente contamos con un parque de 4.080 vagones

Utilización de la red concesionada 1992: En uso por Ferrocarriles Argentinos: 45% 2009: En uso por NCA: 80%.

Estado de la vía 1992: Pésimo estado de conservación con diferentes diseños en su origen (tamaño de riel, cantidad de durmientes y ausencia de balasto). 2009: Mejora del estado general, renovación de sectores con alta densidad de tráfico, rehabilitación de ramales, construcción de desvíos de cruce para agilizar la operación de trenes largos en vías sencillas, acondicionamiento de playas de carga y descarga.

Ramal Villa del Rosario-Sumampa 1992: Clausurado por Ferrocarriles Argentinos en el año 1976. 2003: Incorporado a la concesión en 2002 y ya rehabilitado hasta Río I.

Recursos Humanos 1992: Personal desmotivado, sin planes de capacitación ni actualización técnica. 2009: Convenios colectivos de trabajo permanentemente actualizados. Personal consustanciado con la empresa y al servicio del cliente, con capacitación continua.

Inversiones de terceros 1992: Desconfianza de los clientes en el sistema ferroviario y consecuente desinterés en realizar inversiones en el mismo. 2009: La recuperación de la confianza trajo aparejada la realización de importantes inversiones de clientes. Además de las 4 locomotoras y 180 vagones de Minera Alumbrera, los clientes invirtieron en plantas de almacenaje, desvíos de carga y descarga en puertos y terminales de transferencia.

Satisfacción de la demanda 1992: Atención de un número limitado de tráficos, con marcada estacionalidad. 2009: Ampliación de la cartera de clientes y diversificación e incorporación de tráficos no tradicionales para el ferrocarril, con significativa disminución de la estacionalidad.

Sistemas de comunicación 1992: Comunicaciones inalámbricas de principios de siglo, totalmente obsoletas. 2003: Integración total por VHF y UHF con 50 antenas en toda la red, más microondas y fibra óptica. Control directo de todos los trenes desde un único puesto de control, mediante sistema de radio tren-tierra.

Sistemas informáticos 1992: Ferrocarriles Argentinos no estaba informatizada. 2009: Informatización de la empresa, tanto en las áreas operativas como las administrativas, con tecnología de última generación (línea IMB iSeries). Implementación de sistemas integrados de información, tales como el software J.D.Edwards, vinculando todos los centros de gestión de la empresa. Se desarrollaron también sistemas para la administración de los tráficos multimodales y para el seguimiento de pedidos y trenes. En este último caso, se utilizó la tecnología GPS para la visualización de las locomotoras dentro de la red. Este avance permite no sólo monitorear el movimiento de las locomotoras sino también enviar y recibir alarmas y obtener datos exactos y confiables de las corridas de los trenes. Esta información es utilizada para la gestión y toma de desiciones.

Administración de vagones 1992: No existía información sobre la ubicación de los vagones. 2009: En el 2003 implementación de un software de administración de vagones que permite el control directo de los trenes en tiempo real, con información permanente al cliente sobre el movimiento de los operativos. Desde el 2007 se cuenta con un nuevo software para la administración de trenes (por ahora paralelo al software de administración de vagones con el que ya se contaba) con la particularidad que la corrida de los trenes se actualiza automáticamente a través de la incorporación de GPS a las locomotoras. El GPS brinda datos sobre la ubicación de cada tren y con eso se puede conocer la última ubicación de cada tren, dato de relevancia al momento de brindar información al cliente. Imagen del servicio ferroviario de cargas 1992: Desprestigio del sistema ferroviario por su estado de deterioro, desinversión y falta de atención al cliente. 2009: Identificación de NCA como el ferrocarril de la producción en Argentina, fuerte promotor de las economías regionales y protagonista de la recuperación del modo para el transporte de cargas del país.

CRECIMIENTO

La oferta que realizó NCA en la licitación se preparó en el año 1991 y la toma de posesión se concretó recién el 23 de diciembre de 1992. El largo período de negociación implicó un deterioro mayor de los activos concesionados y la aparición del plan de convertibilidad comenzó a modificar aspectos estructurales de la economía argentina que no habían sido considerados en la oferta. Por tales motivos, desde la puesta en marcha hubo que enfrentar dificultades adicionales a las propias de una nueva gestión.

Estas acciones se desarrollaron en paralelo con la transferencia de los activos concesionados, que demoró casi un año hasta su finalización y que no se correspondió con lo establecido en los pliegos licitatorios.

El crecimiento de los transportes de NCA con origen en el Noroeste argentino es el mejor ejemplo. La ampliación de las áreas sembradas y el desarrollo de nuevos emprendimientos industriales hizo que la carga aumentara de 260.000 toneladas, en 1993, a más de 8.000.000 en el 2009. La presencia de NCA también permitió la viabilidad de nuevos proyectos en donde el impacto del transporte era determinante en la formación del precio final. Tales los casos del transporte de concentrado de cobre de Minera Alumbrera y de clinker desde Córdoba a la planta de cemento de Minetti en Campana.

A través de la modificación del modelo operativo, las inversiones en infraestructura y material rodante y la mejora de la gestión, se fueron alcanzando crecientes niveles de actividad, con una tarifa unitaria menor a la originalmente proyectada, compensada parcialmente por los mayores volúmenes de producción. Un factor importante de estos logros lo constituyó la política comercial de realizar contratos de largo plazo con nuestros clientes, a partir de la prestación de un servicio cada vez más confiable.

En estos primeros 17 años NCA ha realizado importantes esfuerzos para cumplir acabadamente con sus obligaciones contractuales, especialmente para afianzar el servicio comprometido con criterio de perdurabilidad, adoptando el diseño empresario planteado en la oferta y logrando una buena calidad de servicio sin reclamos por parte de sus clientes.

El esfuerzo de NCA y sus logros se han evidenciado claramente en los resultados operativos y la satisfacción de la demanda, logrando con esfuerzo empresario e inversiones, propias y de terceros, un crecimiento en toneladas transportadas para el período 1992 vs. 2008 el crecimiento en términos de tn es del 537% .